Pantallas Auto-Ajustables Para Ver Sin Lentes

han desarrollado una tecnología que permite a las personas que sufren de problemas de la vista, como miopía o astigmatismo, ver las imágenes sin la necesidad de usar sus gafas.

 

La tecnología funciona gracias a un algoritmo que recibe la información sobre cuánto es la medida de tus lentes. Con ese dato se alterará la luz de cada pixel de la imagen para que pase a través de un filtro con miles de orificios. De tal forma que los rayos luminosos llegan a la retina de una manera exacta y específica, para tener una visión nítida de la pantalla.

Para los investigadores la clave está en analizar cómo es que el ojo humano distorsiona la imagen naturalmente, para luego identificar esos factores y ajustar la imagen directamente en la retina, sin la necesidad de ninguna aparato de corrección visual.

Para probar el prototipo, los investigadores usaron una cámara réflex con un set de lentes que simularían la vista de una persona con hipermetría. Luego se mostraron unas imágenes en un iPod Touch, a la pantalla se le agregó el filtro de luz, una lámina de plástico perforada de miles de diminutos orificios. Luego de regular según la distorsión de la cámara se logró una imagen totalmente nítida.

El siguiente paso, según sus creadores, será construir el prototipo en pantallas que se usen en el hogar, algo que se espera ocurra en un par de años. Además de hacer que sea más fácil para las personas con problemas de visión, el utilizar todo tipo de pantallas sin gafas, la técnica podría ayudar también a aquellas personas con problemas más graves causadas por defectos físicos que no pueden corregirse con anteojos o lentes de contactos. Por Eduardo Rivero

 

Reutilizarán Baterías De Auto para Fabricar Paneles Solares

Un grupo de investigadores del MIT, liderado por las profesoras Angela Belcher y Paula T. Hammond (y respaldado por la empresa energética italiana Eni a través de la MIT Energy Initiative), ha descrito recientemente en la revista Energy & Environmental Science el proceso que han desarrollado para reciclar materiales presentes en baterías de coches desechadas (altamente contaminantes, a causa del plomo que incorporan) en resistentes paneles solares capaces de suministrar energía libre de emisiones. Dicho sistema, basado en el uso de un compuesto llamado perovskita de haluro de plomo, ha sido notablemente mejorado desde los experimentos iniciales de 2012, y las células fotovoltaicas basadas en la perovskita ya logran una eficiencia de conversión de energía de más del 19%, logrando así ser casi tan competitivas como las células solares comerciales basadas en silicio.

Aunque en un principio la presencia de plomo en este compuesto se consideró un inconveniente, se valoró el hecho de poder desviar un material destinado a contaminar en vertederos a la producción de energía limpia: una de las principales razones para centrar ahora la atención en el reciclaje de las viejas baterías de coches es el hecho de que la irrupción en el mercado de las nuevas baterías de iones de litio amenaza con romper en breve la cadena de reutilización del plomo para la construcción de nuevas baterías de plomo-ácido, por haber quedado éstas obsoletas. Ahora, esta investigación del MIT será de gran utilidad para dar un uso sostenibles a esos residuos.

Ahora que se ha conseguido convertir la perovskita en una película de sólo medio micrómetro de espesor, sabemos que una única batería de coche podría producir paneles solares suficientes para suministrar energía a 30 hogares. En un panel solar terminado, dicha capa de plomo quedaría totalmente encapsulada entre otros materiales, limitando así el riesgo de contaminación del medioambiente. Cuando los paneles deban ser retirados, la capa de perovskita podrá ser reutilizada aún varias veces. Además, al ser un material procesable a bajas temperaturas, la producción de células solares requiere menos tiempo y coste que la basada en silicio, por lo que resulta fácil de producir a gran escala. El ahorro es aún mayor si pensamos que libera de la necesidad de invertir en la búsqueda y extracción de nuevas fuentes de plomo.