Los Principales Objetivos De Los Ciberataques En 2015

Gobiernos, tarjetas de crédito, datos médicos y aparatos propios de la llamada «Internet de las Cosas» serán los principales focos, según vaticinan los expertos.

Gobiernos, tarjetas de crédito, datos médicos y aparatos propios de la llamada «Internet de las Cosas» serán los principales focos de actuación por los ciberdelincuentes a lo largo del presente año. Las organizaciones han visto la necesidad de utilizar la inteligencia para gestionar sus riesgos informáticos, con el fin de proteger sus activos de los ciberataques, predecir y prevenir cualquier incidente y defender sus sistemas y datos críticos. La rápida evolución de la tecnología y la creciente sofisticación de los atacantes son un reto continuo para las bases sobre las cuales hoy en día se construyen los programas de ciberseguridad.

Según las previsiones de la firma española Vector ITC Group, las ciberamenazas más importantes que se darán en los próximos meses irán hacia el robo de credenciales para operar operaciones financieras y los ataques dirigidos a instituciones públicas volverá a ser, al igual que en 2014, otro de los riesgos.

Buscar nuevos métodos de contraseñas

Mientras diversas marcas exploran nuevas funciones y sistemas más seguros que las contraseñas tradicionales, tales como sensores biométricos, habrá varios sectores afectados por los ciberataques. En ese sentido, ya se aprecian ciertos movimientos en las empresas de cara a fortalecer sus accesos informáticos. Por ejemplo, MasterCard ha anunciado recientemente sus planes para poner fin al uso de las contraseñas en los pagos online a través de un nuevo estándar desarrollado junto con Visa. «Lo esencial de estos datos es que compañías tan importantes están viendo las contraseñas como algo vulnerable y obsoleto», afirma Francisco José Mateo Ballesteros, Consultor de Seguridad Informática de Vector.

El reto de seguridad -adelantan los expertos- al que se enfrentan las firmas tecnológicas es que la utilización de datos biométricos está en que los datos biométricos no se pueden cambiar. «Esto implica que si nos roban nuestra huella dactilar nos robarán esa “contraseña” para siempre hasta el fin de nuestros días».

Otro de los sectores que más interés cobrará será el de la salud, objetivo cada vez mayor para los criminales. «Probablemente, 2015 sea el año en el que veamos ataques dirigidos a compañías de salud y compañías yaplicaciones que registran datos de salud médicos de los propietarios», aseguran los expertos.

Y es que los historiales médicos contienen una gran cantidad de información personal que puede ser utilizada en una multitud de ataques y varios tipos de fraude. «En un entorno en el que millones de registros de pacientes se están pasando aún del papel a formato digital, muchas organizaciones están tratando todavía de ponerse al día en relación a la seguridad y la protección de datos personales. Por este motivo, esperamos un mayor número de ciberataques contra esta industria», explica Bruce Goslin, director ejecutivo de la firma de investigación K2 Intelligence.

Esfuerzo en ampliar técnicas de Big Data

También, en materia de análisis de grandes datos (Big Data), los ciberdelincuentes han desarrollado nuevas capacidades para intentar robar material sensible. Así, se espera que las empresas tiendan a utilizar el análisis cognitivo y el procesamiento del lenguaje natural para responder a las preguntas de negocio, cambiar a través de cantidades masivas de datos en diferentes fuentes y responder con un alto nivel de precisión.

«Es una prioridad para las empresas mantener esos datos a salvo», concretan. Según estudios realizados por las principales empresas y analistas de seguridad, este 2015 se vivirá una escalada de ataques en esta «guerra informática», que ya mueve más dinero que el narcotráfico.

Ataques patrocinados

De hecho, se registrará un aumento de ataques patrocinados por estados junto con un aumento en la guerra digital y el ciberespionaje. «Como resultado, otros países querrán desarrollar sus propios programas de ciberespionaje, particularmente en países con altas previsiones de crecimiento económico», según este experto.

«Vamos a ver un aumento en células vagamente afiliadas que llevan a cabo iniciativas de ciberterrorismo o ciberguerra independientes pero con el apoyo de causas de los gobiernos. Además, un ciberataque en instalaciones industriales puede causar estragos en un país y originar daños extremos. Por ejemplo, la interrupción del servicio eléctrico; esto no sólo afecta a la vida cotidiana, sino que también ocasiona una gran cantidad de pérdidas económicas a muchos niveles», vaticina.

Ataques a la nube

Otra de las previsiones que manejan los expertos es un aumento de las violaciones de seguridad en cuanto a nombres de usuario y contraseñas almacenadas en la nube, ya que cada vez más datos de las organizaciones se están llevando a los servidores externos. «Los nombres de usuario y contraseñas de cuentas con privilegios y de administrador son, básicamente, las llaves del castillo como se pudo probar en los grandes ataques a bases de datos como el que sufrió la cadena de supermercados Target, con alto valor en el mercado negro. Además, los dispositivos móviles serán cada vez más objeto de ataques de robo de credenciales o autenticación que se utilizarán en una fecha posterior. Estos ataques usarán el teléfono como un punto de entrada a las aplicaciones y datos empresariales basados en la nube a los que los dispositivos acceden libremente», agrega Goslin.

Google «Congela» Sus Gafas De Realidad Virtual Glass

La compañía dará por finiquitado el lunes el programa de desarrolladores. El gigante de Mountain View creará una división específica para repensar el dispositivo y recuperar el interés inicial con un nuevo modelo

Es probable que entre tanto rumor, noticia y comunicado algún que otro usuario haya sentido un ligero mareo similar al que uno experimenta cuando «calza» unas lentes que no son de su graduación.Google jubila este lunes a sus «exploradores», ese grupo de personas que han podido trabajar con sus gafas de realidad virtualGoogle Glass desde que las pusiese en juego en 2012. Tras cerrar las cuatro tiendas físicas que tenían repartidas entre Estados Unidos y Londres, el gigante de Mountain View ha anunciado que el próximo lunes pone punto y final al programa de desarrolladores así como la venta de este «gadget».

A pesar de que la decisión podría emborronar aún más el futuro de este proyecto, desde el corazón del buscador más utilizado de internet afirman que se trata de un paso atrás para coger impulso y repensar algunos aspectos de esta primera versión. Según recoge «The Wall Street Journal», la multinacional pretende reinventarlo y lanzar una nueva versión a lo largo de este año o a principios del que viene.

Y para reafirmar esta voluntad, creará un equipo dedicado en exclusiva a este dispositivo, apartándolo así de la lista de tareas de la conocida como División «X», un departamento responsable, entre otras cosas, de la red de globos con los que llevar internet a lugares remotos. El trabajo realizado deberá contar, en último término, con la bendición de Tony Fadell, rector de la sección dedicada a los termostatos inteligentes Nest, que controlará los avances del equipo dirigido por Ivy Rosse.

Esta noticia llega tras un largo rosario de episodios que han tenido como resultado que la enorme expectación que se generó con su presentación haya ido menguando progresivamente e incluso el invento corrió peligro de caer en el ostracismo tecnológico.

Las ‘Google Glasss’ levantaron rápidamente dudas sobre sus fronteras legales: desde los límites de su uso al volante hasta el enconado debate de la privacidad, especialmente en aspectos como el reconocimiento facial o la captación de imágenes.

Cuando la actual versión llegó a manos de los desarrolladores muchos criticaron aspectos el diseño, la autonomía o la integración de la pantalla en el campo de visión. La empresa fundada por Larry Page y Sergei Brin firmó acuerdos de colaboración con marcas de prestigio como Oakley o RayBan.

El tercer gran escollo fue el precio. En el experimento comercial que llevó a cabo el pasado 15 de abril en Estados Unidos -se agotaron las unidades que se pusieron a la venta aunque la empresa no concretó la cifra exacta- aquellos que quisieron hacerse con unas tuvieron que soltar 1.500 dólares.

La agencia británica Reuters publicó hace unas semanas que muchos de los que habían decidido crear aplicaciones para este soporte habían tirado la toalla. Un dato que recogió la revista TIME en una columna en la que aseguró que el producto sería de nicho siempre y nunca llegaría a ser un gran «hit». Y es que, por el momento, la mayoría de iniciativas que se han visto han estado muy enfocadas a desempeños muy específicos.

Estas cucharaditas de ricino no han sido, sin embargo, impedimento para que otros pongan en marcha la maquinaria para crear sus propias gafas de realidad aumentada como Lenovo o Microsoft. Sony quizás haya sido el más disruptivo en este caso, al crear un accesorio acoplable compatible con cualquier montura.

Los «wearables»

A pesar del estratosférico interés suscitado inicialmente, la demora en ver avances concretos y la larga exposición al juicio público de una versión en pruebas conllevaron que los relojes inteligentes tomasen el papel protagonista en la prometida revolución de la tecnología «vestible» -«wearable», en inglés-.

Para adaptarse a esta nueva generación de dispositivos, Google creóAndroid Wear, una plataforma con la que pretendía confinar el espíritu de su sistema operativo móvil en «smartwachtes» y otros «wearables». Sin embargo, parece que la empresa no termina de dar con la tecla de estos productos, una prometedora revolución que aún está tierna.

Aunque empresas como Sony -la primera gran marca que se atrevió con este mercado trasPebble– hayan lanzado ya algunos productos, el despegue ha sido más bien tímido.

LG, que ha utilizado este sistema operativo por partida doble en el G Watch y en el G Watch R, podría estar preparando un nuevo reloj con su propio software. Motorola con su Moto 360, alabado por su forma, consiguió atraer varias miradas pero una vez estrenado su tirón mediático ha menguado notablemente.

Samsung, punta de lanza en el gremio de móviles, ha sido la que más ha éxito ha conseguido gracias a sus Gear, que funcionan con Tizen. El último miembro de esta familia, el Gear S, es el primero del mercado que permite utilizarse de manera autónoma con una tarjeta SIM y no limitarse a ser un mero apéndice del «smartphone». Por otra parte, los surcoreanos -que utilizaron Android Wear únicamente en el Gear Live– podrían revelar añadir una nueva pieza a su catálogo con esfera redonda.