Google Suspende Map Maker Por Vandalismo Virtual

El gigante de internet anuncia que el sistema de edición de mapas se cancela hasta resolver los problemas con los usuarios «trolls»

Google ha decidido suspender temporalmente su servicio Map Maker, que permitía a los usuarios aumentar o corregir los contenidos de los mapas al considerar la existencia de modificaciones consideradas como vandalismo.

Este servicio, lanzado en 2008, ha servido para que en las últimas semanas los usuarios a los que en el mundillo de internet se conoce como «trolls» -usuarios con actitud provocadora- los mapas se inunden de alteraciones irrelevantes. Esta herramienta permite dibujar, añadir carreteras, ríos, espacios verdes y empresas locales. Sin embargo, algunos cambios, como la recreación de una imagen del logo del sistema operativo Android orinando sobre el logo de Apple fue duramente criticado.

Según ha desvelado la cadena «BBC», el cierre es «temporal», pero Google ha admitido que admitió tardará varios días en corregir el problema para evitar este tipo de situaciones. El reto –dice el gigante de internet– es intentar controlar a los usuarios que introducen bromas o insultos en sus mapas.

«Hemos estado experimentando ataques de «spam» en Google Maps en los últimos meses», explica Pavithra Kanakarajan, miembro del equipo de desarrollo de Map Maker, quien asegura que recientemente hubo un incidente «particularmente preocupante y lamentable».

A raíz de las pintadas sobre el logo de Android, Google decidió que las modificaciones y ediciones de mapas irían a través de un proceso de revisión manual. Sin embargo, este método no ha complacido a sus intereses. «Creemos que es más justo sólo para decir que si no tenemos la capacidad para revisar las modificaciones más o menos al ritmo que vienen, tenemos que tomar una pausa», asegura.

Google Map Maker llegó hace siete años como una herramienta para permitir a los usuarios editar la información sobre el servicio cartográfico, algo similar a la forma de publicación en Wikipedia.

Google Retira el 40% De Las Solicitudes Del «Derecho Al Olvido»

La compañía estadounidense anuncia que las peticiones de retiro de datos de su buscador superan el 40% en nuestro país. España se encuentra en cuarta posición en la lista de Estados con más peticiones de borrado de URL

La compañía estadounidense Google ha anunciado que las peticiones de retiro de datos de su buscador, el llamado «derecho al olvido», han llegado a superar el 40% en nuestro país, un año después de su puesta en marcha.

Este «derecho al olvido» fue reconocido por la Justicia europea el 13 de mayo de 2014. Cada petición se evalúa con el objeto de ver si de adecua a la letra de esa ley, bastante precisa en cuanto a los requisitos. Así, de 780.000 peticiones sólo se han atendido el porcentaje citado, mientras que más del 50% han sido desestimadas.

España está en la cuarta posición en la lista de Estados con más peticiones de borrado, con 65.544 solicitudes. Por delante del país ibérico se encuentran Francia, Alemania y el Reino Unido, que muestran porcentajes similares de borrado y aceptación por parte de Google. Se encuentra por detrás Italia, cuyo porcentaje de «derecho al olvido» es inferior.

La sentencia afecta a los países europeos y España se encuentra en cuarta posición en la lista de Estados con más peticiones de borrado de URL gestionadas por Google durante este tiempo, con 65.544 solicitudes, de las que la tecnológica ha retirado el 36,5%, mientras que ha mantenido el resto.

Por delante están Francia, Alemania y Reino Unido; en el caso de la primera, de las alrededor de 145.000 direcciones de internet procesadas tras reclamarse su borrado de los motores de búsqueda de Google, el 52% ha sido rechazado para su eliminación y el resto ha tenido la aprobación de la tecnológica para ser retirado. En Alemania, Google ha aceptado el 49% de las 142.500 reclamaciones tramitadas y el 51% se ha rechazado, y en Reino Unido ha sido borrado sólo el 37,6% de las alrededor de 105.000 solicitudes de borrado de enlaces gestionadas.

Casos variados

Las peticiones tienen muchas diferencias entre sí: un profesor pidió retirar una noticia de un delito suyo de hace diez años, mientras que un activista político quiere que se olvide un suceso difundido por el buscador donde se trataba su apuñalamiento. Otros casos citan delitos sexuales pasados o antecedentes penales diversos.