Este pequeño robot es la primera impresora de bolsillo

Y ahí no queda otra que recurrir a las impresoras. Si tenemos una a mano el trámite es fácil, pero si no, comienza la peregrinación: la de la oficina, la de un conocido o familiar, el centro de copistería de dos calles más abajo. En casos de urgencia se puede acudir a uno que funcione 24 horas, pero el precio estará a la altura de nuestras prisas. Todo ello para imprimir un par de folios. Read more