El Secreto Para Negociar Con Un Perfecto Extraño En Internet y Tener éxito

En Über, Blablacar o eBay, la confianza y la reputación online son el pasaporte para triunfar

Hay tarjetas de presentación que te abren todas las puertas. Tener una buena recomendación ayuda a que la vida sea más fácil; algo así como una revisión del dicho popular de «quien tiene padrino se bautiza». El problema es que en internet los «enchufes» de toda la vida no funcionan: en la Red conocer al concejal no te sirve para conseguir una licencia urbanística. En este universo de seres anónimos solo la confianza entre particulares puede hacer que triunfe una compra.

Durante los últimos meses se han popularizado aplicaciones como Über oBlablacar. Más allá de las polémicas que han generado por dar la puntilla a sectores tradicionales como el del taxi, ambas se apoyan en un elemento clave: la reputación de sus usuarios. A fin de cuentas nadie se montaría en el coche de un auténtico desconocido si no cuenta con una información mínima que le saque del anonimato.

«La confianza es la nueva moneda en el consumo colaborativo», explica Lara Fernández, de la startup con base española «Traity». Esta plataforma quiere convertirse en el estándar de la reputación en internet. Algo así como un pasaporte para poder llevar a tu perfil de eBay, a tu cuenta de Über o incluso a Amazon.

Luchar contra el engaño

Las estafas son algo demasiado frecuente en internet. Unos engaños que muchas veces se sustentan en el anonimato y la falsa identidad que favorece el trato a través de la Red. Por eso todas las grandes empresas que «gestionan» el trato «peer to peer» (entre iguales) buscan métodos para fomentar la confianza entre los usuarios. Sin embargo surge un problema cuando un «buen usuario» en eBay, por ejemplo, empieza a usar Über. Allí no hay pasado que valga y se deberá labrar un nuevohistorial que muchas veces complica que triunfen nuevas plataformas.

Este problema tiene un mismo origen: cada plataforma de consumo colaborativo tiene su propio sistema para evaluar. Por eso desde varias herramientas, como Klout o Traity, buscan crear el pasaporte definitivo de la reputación online. La solución por la que apuesta la española se apoya en que la propia compañía verifique la identidad de un usuario. A través de los datos aportados desde las redes sociales (o también el DNI y otros documentos del mundo “físico”) se aseguran de que esa persona es real y que un mismo ser no maneja varias cuentas y perfiles con los que poder engañar a otros usuarios pocos precavidos.

Pero no solo para evitar engaños. También para que consumidores honestos vivan más tranquilos. Cada vez que uno de ellos se registra en un nuevo portal, y salen muchos, empieza desde cero. Es decir, es un extraño, por mucho que su reputación le avale en otras plataformas, y debe comenzar a ganarse comentarios positivos y a sumar estrellas que digan que tratar con él es sinónimo de negocio seguro. Pero aquí surge la pregunta: ¿por qué esa reputación, con tanto esfuerzo ganada, pertenece a la plataforma y no al usuario? Es decir, ese perfil con decenas de comentarios positivos se perderá entre la maraña de internet. Es ahí donde Traity ha visto la oportunidad de negocio: crear un estándar de reputación, un pasaporte que identifique a cada usuario en todas las plataformas de consumo colaborativo.

“Estamos en un proceso de educar porque no existe lo que hacemos. Queremos convencer [aplataformas y usuarios] de que el comercio electrónico sería mucho más fácil con nuestro método”, aseguran desde Traity. Un objetivo ambicioso pero que va por buen camino. Ya tienen más de cuatro millones de usuarios(cuyos datos se comprometen a proteger ante notario), han ganado el BBVA Open Talent de 2013 y colaboran con decenas de “start ups” de todo el mundo. Y todo ello desde sus oficinas de Madrid. ¿El siguiente paso? “Convencer a las grandes empresas, como eBay, Über o Blablacar, para crear el pasaporte definitivo de la reputación online”.